Y ese día decidimos que nunca más nos ibamos a separar. Porque había algo más fuerte que nos decía que debíamos estar juntos, que las cosas, por mucho dolor que causen, siempre pasan por algo y que, nuetros caminos estaban dirigidos por la luna, por esa que nos iluminaba cada vez que nos encontrábamos y a la que tuvimos de testigo para abrir un cápítulo infinito en nuestra vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario